¿CUÁL ES LA VENTAJA DE UN SELLADOR DE IMPREGNACIÓN QUE SE COMPONE DE MOLÉCULAS REACTIVAS?

Los materiales de construcción son porosos, ya sean azulejos, piedras naturales, concreto, mortero, productos de arcillas/barro (terracota), ladrillos, adobes, tejas, mampostería, hormigón, blocks, cimientos, muros, losas, etc. y pueden ser considerados como esponjas duras. Se componen de innumerables minerales con poros –algunos microscópicos– interconectados los cuales pueden transportar líquidos perjudiciales tales como agua, sales, manchas, productos químicos ácidos/alcalinos, transmitidas por el agua en la superficie. Por ejemplo, el diámetro típico de un poro capilar en concreto es de 1,3 micras; el de una molécula de agua es de 0,0001 micras. Esto permite el deterioro prematuro del material de construcción y la reducción en su utilidad, su periodo de vida o su belleza.




Un impregnador que es lo suficientemente pequeño para trabajar su camino de forma permanente a través de una reacción covalente sobre los lados de los poros, y además tanto en la superficie como a profundidad, ofrece una serie de beneficios que incluyen la protección contra el desgaste de tráfico, la intemperie, las manchas, etc.

Las partículas de IMPERSHIELD, con Bio-Nanotecnología son típicamente 10,000 veces menores en diámetro al de un capilar de un poro del material de construcción, en comparación con impregnadores de fluoropolímeros comunes que tienen partículas coloidales mayores al diámetro de un poro capilar, y que por lo tanto forman una película delgada justo por debajo de la superficie, siendo más vulnerable a la radiación solar, la limpieza y el desgaste de tráfico.


¿QUÉ TIPO DE SELLADOR DEBO UTILIZAR?